Hábitos de alimentación de los dueños de perros y el impacto de los protocolos de higiene de la FDA en la contaminación del plato de comida para perros

Recientemente, la Universidad Estatal de Carolina del Norte, EE. UU., realizó una encuesta para evaluar los hábitos de manipulación de platos y alimentos para mascotas de los dueños de mascotas y su impacto en la contaminación bacteriana. Los hallazgos resaltan la necesidad de educar a los dueños de mascotas sobre las pautas recomendadas para el manejo de platos y alimentos para mascotas para minimizar el riesgo de contaminación bacteriana de los platos y su impacto negativo en la salud humana y de las mascotas. El estudio ha sido publicado en MÁS UNO.

Estudio: evaluación de la encuesta sobre las prácticas de alimentación de los dueños de perros y la evaluación de la higiene de los tazones para perros en entornos domésticos. Haber de imagen: Jaromir Chalabala/Shutterstock

Fondo

El mal manejo o manejo inapropiado de los alimentos para mascotas y los platos para servir alimentos por parte de los dueños de mascotas puede conducir a la contaminación bacteriana, que posteriormente puede causar condiciones adversas para la salud tanto en humanos como en mascotas. La iniciativa One Heath de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), EE. UU., se ocupa principalmente de las preocupaciones relacionadas con la seguridad alimentaria con el objetivo de lograr resultados de salud óptimos para humanos y animales.

Las encuestas que examinan las contaminaciones bacterianas médicamente relevantes en las superficies del hogar han identificado el nivel más alto de contaminación en los platos para servir agua y alimentos para mascotas. Estas observaciones indican que los platos para mascotas pueden actuar como una fuente potencial de contaminación bacteriana en los hogares.

La Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) ha creado pautas para el manejo de platos y alimentos para mascotas y las ha puesto a disposición de la población en general a través de su sitio web. Sin embargo, estas pautas son ambiguas y no se distribuyen ampliamente.

En el estudio actual, los científicos evaluaron los hábitos de manipulación de platos y alimentos para mascotas de los dueños de mascotas y su impacto en la contaminación bacteriana de los platos. Además, investigaron el conocimiento de los dueños de mascotas sobre las pautas de la FDA y su impacto en la reducción de la contaminación bacteriana en los hogares con mascotas.

Diseño del estudio

Se realizó una encuesta de 20 minutos sobre alimentos para mascotas e higiene de los platos a los dueños de perros. Se obtuvieron un total de 417 encuestas. Los hisopos de 68 platos de comida para mascotas se recogieron para evaluar la contaminación bacteriana mediante recuentos aerobios totales en placa.

Los platos se clasificaron aleatoriamente en tres grupos. En el Grupo A, se aplicaron las pautas de manipulación de platos y alimentos para mascotas de la FDA. En el grupo B, se aplicaron las pautas de manejo de platos y alimentos para mascotas y humanos de la FDA. En el grupo C no se aplicó ninguna pauta. Todos los protocolos de higiene se aplicaron en los hogares durante una semana, seguidos de una segunda ronda de pruebas de contaminación bacteriana.

Observaciones importantes

Los hallazgos del estudio se basaron en un total de 417 encuestas. Alrededor del 76% de los participantes informaron tener un perro sano. El resto informó tener perros con problemas de salud, incluidos problemas gastrointestinales, trastornos dentales, obesidad, pancreatitis, enfermedad hepática, cálculos en la vejiga, enfermedad renal y neoplasia. Alrededor del 35 % de los participantes informaron que tenían niños menores de 12 años y/o familiares inmunocomprometidos en el hogar.

El conocimiento de las pautas de higiene de platos y alimentos para mascotas de la FDA se observó en solo el 5% de los participantes. Más del 75 % de los participantes mencionaron que inspeccionan los paquetes de alimentos en busca de daños visibles, evitan usar los platos de comida como utensilios para recoger, tapan herméticamente los restos de comida, evitan usar alimentos crudos y desechan adecuadamente los alimentos para que el perro no pueda acceder a ellos.

Alrededor del 25 % de los participantes informaron que seguían los protocolos de lavado de manos recomendados antes de manipular alimentos para perros, así como los protocolos de lavado de platos y cucharas de comida después de cada uso. Específicamente, alrededor del 12 % de los participantes informaron que lavaban los platos al menos una vez al día, mientras que el 18 % informaron que no lavaban los platos en absoluto o que los lavaban cada tres meses.

En cuanto a los protocolos de lavado de platos, la mayoría de los participantes reportaron usar jabón con agua tibia, seguido de lavavajillas, jabón con agua caliente, solo agua y jabón con agua fría. La mayoría de los participantes informó el secado al aire de los platos, seguido del secado a mano con toallas, el secado con calor en lavavajillas y el secado sin calor en lavavajillas.

Alrededor del 90 % de los participantes informaron que usaban croquetas secas, el 5 % informaron que usaban alimentos enlatados, el 3 % informaron que usaban alimentos caseros y el 1 % informaron que usaban alimentos comerciales crudos. Menos del 1% informó haber usado alimentos crudos no comerciales. Alrededor del 43 % de los participantes informó haber almacenado alimentos para perros a 0–5 pies de distancia de los alimentos para humanos, y el 33 % informó haber preparado alimentos para perros en superficies de preparación de alimentos para humanos.

Contaminación bacteriana de los platos.

El análisis de la contaminación bacteriana en los grupos A, B y C reveló una reducción significativa de la contaminación de los platos en los grupos A y B después de aplicar los tratamientos de lavado recomendados. Con respecto a los protocolos de lavado de platos, los hallazgos revelaron que el lavado con agua caliente es significativamente más efectivo para reducir la contaminación bacteriana que el lavado con agua fría/tibia.

Con respecto a la adherencia a largo plazo a todas las pautas de lavado de manos, lavado de platos y almacenamiento de alimentos, solo el 8% de los participantes del grupo A y del grupo B respondieron afirmativamente.

Importancia del estudio

El estudio destaca la necesidad de educar a los dueños de mascotas sobre las pautas recomendadas para la preparación y el almacenamiento de alimentos y el lavado de platos para minimizar el riesgo de contaminación bacteriana y las adversidades de salud relacionadas entre las mascotas y los miembros del hogar.

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