La terapia derivada de células podría ayudar a reparar el ritmo cardíaco anormal

12 de abril de 2022: las vesículas secretadas por las células cardíacas humanas pueden reparar el tejido dañado y prevenir trastornos letales del ritmo cardíaco, según un nuevo estudio de investigadores del Smidt Heart Institute en Cedars-Sinai.

La investigación, publicada en el European Heart Journal, podría conducir a una nueva forma de tratar un problema del ritmo cardíaco llamado arritmia ventricular, una de las principales causas de muerte cardíaca súbita. En un editorial adjunto, los expertos describen la investigación como “preparada para poner patas arriba todo este campo”.

Reparación de un corazón dañado

Las arritmias ventriculares pueden ocurrir después de que un ataque al corazón dañe el tejido, causando patrones eléctricos caóticos en las cavidades inferiores del corazón. El corazón termina latiendo tan rápido que no puede mantener la circulación, lo que provoca una falta de flujo sanguíneo y, si no se trata, la muerte.

Las opciones de tratamiento actuales para las arritmias ventriculares causadas por ataques al corazón están lejos de ser ideales. Estos incluyen medicamentos con efectos secundarios importantes, dispositivos implantados para proporcionar una descarga interna y un procedimiento llamado ablación por radiofrecuencia en el que partes del corazón se destruyen deliberadamente para interrumpir las señales eléctricas perturbadoras. Las tasas de recurrencia son, desafortunadamente, altas para todos estos.

“La ablación es un enfoque contrario a la intuición porque se destruye el músculo cardíaco en un corazón ya debilitado”, dijo Eugenio Cingolani, MD, director del Programa de cardiogenética y arritmia familiar del Smidt Heart Institute en Cedars-Sinai, y autor principal del estudio. “Nos preguntamos: ‘¿Qué pasaría si en lugar de destruir el tejido dañado, tratáramos de repararlo?'”

Con eso en mente, el equipo buscó probar un enfoque diferente en cerdos de laboratorio que sufrieron un ataque al corazón. Inyectaron a algunos de los cerdos de laboratorio con diminutas vesículas similares a globos, llamadas exosomas, producidas por células derivadas de la cardiosfera (CDC), que son células progenitoras derivadas del tejido cardíaco humano. Los exosomas son partículas resistentes que contienen moléculas y las instrucciones moleculares para producir varias proteínas, por lo que son más fáciles de manejar y transferir que las células madre o CDC.

Los CDC fueron desarrollados y caracterizados por primera vez por Eduardo Marbán, MD, PhD, director ejecutivo del Smidt Heart Institute en Cedars-Sinai y profesor distinguido de la Mark S. Siegel Family Foundation. Se han utilizado en múltiples ensayos clínicos para una variedad de enfermedades, más recientemente la distrofia muscular de Duchenne.

Un grupo de cerdos recibió una inyección de exosomas derivados de CDC en sus corazones y el otro un placebo.

“Los exosomas redujeron la cantidad de tejido cicatricial formado en las regiones lesionadas del corazón, normalizando el ritmo sin debilitar el corazón”, dijo Marbán, coautor del estudio.

Los animales fueron evaluados por resonancia magnética y pruebas para evaluar la estabilidad eléctrica del corazón. De cuatro a seis semanas después de la inyección, los cerdos de laboratorio que habían recibido la terapia con exosomas mostraron ritmos cardíacos notablemente mejorados y menos cicatrices en sus corazones.

Una terapia novedosa

En un editorial publicado en el mismo número de la Diario europeo del corazón, Marine Cacheux, PhD, y Fadi G. Akar, PhD, ambos de la Universidad de Yale, resumen los pros y los contras de varios enfoques experimentales basados ​​en genes y células que se están estudiando para las arritmias cardíacas. Los investigadores de Cedars-Sinai “parecen haber combinado con éxito las mejores características de las terapias celulares y génicas para abordar una importante necesidad clínica no satisfecha”, según Cacheux y Akar. Los autores señalan que el enfoque utilizado por Cedars-Sinai es novedoso en la forma en que busca reparar las cicatrices en el corazón y describen el estudio como “un cuerpo de trabajo que cambia el paradigma”.

Los investigadores planean estudios adicionales.

“Se necesitan más estudios para saber si los beneficios observados en este estudio persisten durante un período de tiempo más largo”, dijo James F. Dawkins, DVM, científico investigador de Cedars-Sinai y primer autor del estudio, “sin embargo, estos los resultados preliminares sugieren la posibilidad de una alternativa no destructiva para tratar las arritmias ventriculares”.

Financiamiento: Este estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud con los números de adjudicación 1K01HL133510-01A1, R01HL135866 y R01HL14750.

Para más información: www.cshs.org

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